Charles Messier: el cazador de cometas al que le estorbaban las galaxias
Charles Messier pasó su vida entera cazando cometas. Descubrió 21 y observó 44 — una cifra que lo convirtió en el cazador de cometas más prolífico del siglo XVIII, con el propio rey Luis XV apodándolo "mi pequeño hurón de los cometas". Y sin embargo, casi nadie lo recuerda hoy por ninguno de esos cometas. Lo recordamos por la lista de cosas que no eran cometas — la misma lista que le da su nombre a M31, M42 y M45, y que hoy le presta también su ironía al nombre de un canal de YouTube.
Un cazador de cometas, no de galaxias
Messier nació en 1730 en Badonviller, Francia, y quedó fascinado con el cielo tras ver el espectacular Gran Cometa de 1744. En 1751 empezó a trabajar como dibujante y registrador de observaciones para el astrónomo Joseph-Nicolas Delisle, y en 1758 se convirtió en el primer astrónomo francés en observar el regreso anunciado del cometa Halley. Desde ahí no paró: se volvió un cazador de cometas obsesivo, al punto de que Luis XV, entretenido con el apodo, lo llamaba su "hurón de los cometas".
El día que el cielo le estorbó (28 de agosto de 1758)
Buscando ese mismo regreso del cometa Halley, Messier encontró una mancha borrosa en la constelación de Tauro. Durante varias noches la vigiló esperando verla moverse contra el fondo de estrellas, como haría cualquier cometa — pero no se movió. No era un cometa: era una nebulosa, hoy conocida como la Nebulosa del Cangrejo. Para un cazador de cometas, un objeto así no es un hallazgo emocionante — es un estorbo, algo que se le parece a lo que busca y le hace perder tiempo comprobando que no lo es.
Una lista para no volver a perder el tiempo
Dos semanas después, el 12 de septiembre de 1758, a Messier se le ocurrió la solución: catalogar todos esos objetos molestos — nebulosas y cúmulos de estrellas que a simple vista, con los telescopios de la época, podían confundirse con un cometa — para que él (y cualquier otro cazador de cometas) dejara de perder noches comprobando que no eran lo que buscaba. Esa mancha en Tauro se convirtió en la primera entrada de la lista: M1. En 1781 publicó la versión que lo hizo famoso, con 103 objetos numerados — varios de ellos, hacia el final, aportados por su colega y amigo Pierre Méchain, catalogados por Messier sin que le diera tiempo de observarlos él mismo.
De 103 a 110: un catálogo que siguió creciendo después de su muerte
Messier murió en 1817 sin saber que su lista de "no-cometas" terminaría siendo mucho más famosa que cualquiera de sus cometas reales. Décadas y hasta siglos después, otros astrónomos revisaron sus notas y las de Méchain y agregaron siete objetos más que Messier nunca llegó a numerar formalmente: M104 en 1921, M105 a M107 en 1947, M108 y M109 en 1960, y M110 en 1967 — hasta completar los 110 objetos del catálogo Messier que se usa hoy.
De dónde viene el nombre "Astros Molestos"
Ahí está la ironía que le da nombre al canal de YouTube Astros Molestos (@astrosmolestos), la misma serie que ya documentamos en este blog: cada galaxia, nebulosa o cúmulo del catálogo Messier — cada "M" — nació como una molestia. Un objeto que, para el astrónomo que de verdad quería encontrar, no era lo que buscaba. Doscientos setenta años después, esos "estorbos" resultaron ser algunos de los objetos más espectaculares del cielo nocturno — y ahora tienen su propio canal dedicado exclusivamente a ellos.
Ya conocimos a cinco de sus "estorbos"
En este blog ya documentamos cinco objetos de la lista de Messier: M31, la Galaxia de Andrómeda, M42, la Nebulosa de Orión, M45, las Pléyades, M13, el Gran Cúmulo de Hércules, y M1, la Nebulosa del Cangrejo — el que le dio origen a todo el catálogo. Vamos a seguir documentando el catálogo conforme el canal suba nuevos episodios — 105 "estorbos" todavía esperan su turno.