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Astronomía

M45 Las Pléyades: el cúmulo de mil estrellas que ves como siete

Seguimos la serie del catálogo de Charles Messier con un tercer objeto: M45, las Pléyades (también conocidas como el cúmulo de las Siete Hermanas) — uno de los cúmulos estelares abiertos más brillantes y reconocibles del cielo nocturno, visible a simple vista desde casi cualquier parte del mundo.

Ya hablamos de M31, la Galaxia de Andrómeda y de M42, la Nebulosa de Orión.

El canal de YouTube Astros Molestos (@astrosmolestos) ya publicó su tercer episodio sobre este objeto:

Cuéntalas: ¿ves 6, o hasta 14?

A simple vista, M45 parece un grupo compacto de 6 u 7 estrellas — por eso también se le llama el cúmulo de las Siete Hermanas. Pero el cúmulo tiene en realidad más de 1,000 estrellas; con cielos muy oscuros y buena vista, algunos observadores llegan a distinguir hasta 14 a simple vista. Con binoculares el número sube de golpe, y un telescopio revela los nombres reales detrás del mito: Alcíone, Maya, Electra, Taygeta, Celeno, Astérope y Mérope — las siete "hermanas" de la mitología griega, hijas de Atlas y Pléyone, son hoy los nombres reales de sus estrellas más brillantes.

La foto que engaña: el halo azul no nació con ellas

Las fotografías de larga exposición de M45 muestran un tenue halo azulado envolviendo a varias de sus estrellas, sobre todo a Mérope. Durante años se pensó que era el resto de gas del que se formó el cúmulo, igual que la nube donde nace M42. No lo es: mediciones de velocidad muestran que esa nube de polvo se mueve distinto a las estrellas — es una nube interestelar no relacionada que el cúmulo simplemente está atravesando en este momento. Una coincidencia cósmica, no una guardería estelar.

Mismo día, dos objetos: 4 de marzo de 1769

Charles Messier catalogó M45 el mismo día que M42, el 4 de marzo de 1769. Pero las Pléyades ya eran célebres mucho antes: Galileo las observó con uno de los primeros telescopios en 1610 y dibujó decenas de estrellas donde antes solo se veían unas pocas — una de las primeras pruebas de que el telescopio revelaba un cielo mucho más poblado de lo que el ojo humano podía ver.

Un reloj en el cielo: el Fuego Nuevo y Teotihuacán

Mucho antes de Messier, las culturas mesoamericanas ya usaban M45 como calendario. Cada 52 años, cuando el calendario ritual de 260 días y el calendario solar de 365 días volvían a coincidir, los sacerdotes aztecas esperaban a que las Pléyades cruzaran el cenit a medianoche para encender el Fuego Nuevo — la ceremonia que marcaba que el mundo seguiría, al menos por otros 52 años. Esa misma alineación parece estar detrás del trazo de Teotihuacán: en la latitud de la ciudad, las Pléyades pasaban justo por el cenit cuando se construyó, y varios arqueoastrónomos creen que definió uno de los ejes del trazado urbano.

El canal cita en la descripción del episodio las fuentes reales de sus fotografías: el halo de Mérope es una imagen real del Hubble (NASA/ESA y el Hubble Heritage Team, STScI/AURA, con G. Herbig y T. Simon de la Universidad de Hawái), además de fotos de Wikimedia Commons de ProtoplasmaKid, Daniel Case, Peter Kennett y Adam Block (Observatorio Steward, Universidad de Arizona).

Lo que sigue

Con M45 se completa la primera trilogía de la serie: una galaxia (M31), una nebulosa de emisión (M42) y ahora un cúmulo estelar abierto (M45) — los tres tipos de objeto más fotografiados del catálogo Messier. La serie continuó con M13, el Gran Cúmulo de Hércules, el primer cúmulo globular documentado.